Aconitum vulparia subsp. neapolitanum (Matalobos de flor amarilla)
Flores + Bellas
Paeonia broteroi
Hispidella hispanica
Centaurea triumfetti
Lychnis flos-cuculi
Limodorum abortivum
Rosa canina
Aquilegia vulgaris
Digitalis purpurea
Gentiana lutea
Lilium martagon
Narcissus confusus
Fritillaria lusitanica
Paris quadrifolia
Digitalis thapsi
Phyteuma spicatum
Aconitum vulparia
Gladiolus illyricus
Phyteuma hemisphaeric.
Allium schoenoprasum
Epilobium angustifolium
dos Un tres
 

Descripción:

Planta herbácea de hasta 70 cm de altura, vivaz a través de rizoma. Los tallos son rectos y robustos. Las hojas están profundamente partidas y con forma de palma. Las flores están dispuestas en racimo denso y multifloro, simple o ramificado. Tienen la corola amarilla, formada por 5 pétalos desiguales, de los cuales el superior tiene forma de casco, cubriendo al resto de los pétalos.

El fruto está formado por varios segmentos.

 
 

Aconitum vulparia subsp. neapolitanum (Matalobos de flor amarilla)

 
 

Cuándo encontrarlas:

Florece de Junio a Octubre, aunque en los Montes de Valsaín alcanza su óptima floración entre la segunda quincena de Julio y la primera de Agosto.

Donde encontrarlas:

Vive en megaforbios. En los Montes de Valsaín tan sólo hemos lo hemos encontrado en el Arroyo del Telégrafo y en la Cancha de Los Alamillos.

 
 

Aconitum vulparia subsp. neapolitanum (Matalobos de flor amarilla)

 
 

Observaciones:

Presenta unos alcaloides llamados aconitinas. Está considerada la especie más tóxica de la flora europea (mortal con tan sólo 2,5 g de su raíz fresca), junto a las otras especies de acónitos. Su veneno bloquea la transmisión nerviosa, sobre todo en las terminaciones periféricas, produce a muerte por axfisia a las 3 ó 4 horas de haberla ingerido por parada respiratoria y fallo cardíaco. Puede incluso actuar a través de la piel, aunque con mucho menos actividad. Los celtas envenenaban las flechas con el humo de su combustión. También se usó en forma de cataplasma contra la sarna de los bueyes. Aunque su nombre común viene de la tradición de mezclarla con trozos de carne para matar lobos, zorros y pequeños carnívoros. Trajano prohibió su cultivo (muy común en Roma), para prevenir los asesinatos que con ella se practicaban. Tuvieron también una aplicación antireumática en pomada, hoy abandonada debido a su gran toxicidad. También es una planta cultivada como ornamental.

El nombre del género parece que pudiera venir del griego Akóniton: acónito, de la ciudad de Aconas en Bitinia.

 
   
 

Aconitum vulparia subsp. neapolitanum (Matalobos de flor amarilla)

 
   
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