Lagartija roquera (Podarcis muralis)
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Otras especies
dos Un tres
 

Descripción:

Es una lagartija de mediano tamaño, algo robusta y con al cabeza ligeramente aplastada y situada en una posición relativamente alta con respecto al cuerpo. Posee unas escamas pequeñas en el dorso y en los costados. El dorso es de color pardo, pardo-verdoso o incluso grisáceo, que suele presentar manchas oscuras irregulares concentradas en la zona vertebral a modo de línea dorsal central (a veces esta línea está ausente). Los costados son pardo oscuros, con una gran pigmentación. El vientre suele presentar distintas tonalidades que van desde el blancuzco, al crema, pasando por el grisáceo o rojizo. La garganta presenta un reticulado oscuro a menudo de tonos herrumbrosos irregulares muy característico de la especie. El iris es rojizo. La longitud cabeza-cuerpo suele estar entre los 5 y 7 cm.

 
 

Macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) con coloración de celo.

 
  Macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) con coloración normal  
 

Por lo general las hembras son algo mayores que los machos en longitud cabeza-cuerpo y algo menores en la longitud de sus colas, aunque este carácter también depende de las distintas poblaciones.  El diseño de las hembras suele ser más uniforme, con los costados más definidamente oscuros que moteados y el límite entre dorso y costado más marcado. Los machos por su parte presentan unos pequeños ocelos azulados en las escamas más externas del vientre. Los recién nacidos miden entre 24 y 30 mm de longitud cabeza-cuerpo y entre 35 y 45 mm de longitud de cola y presentan un diseño parecido al de los adultos, aunque con menor pigmentación. Pesan al nacer entre 0,3 y 0,6 g.

 
 

Detalle de coloración dorsal de un macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis)

 
  Detalle de coloración dorsal de un macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis)  
 

Aunque algunos autores hablaron de la presencia de 2 subespecies (brogniardii y merremia), esta última en centro y este de la península), parece que las últimas investigaciones hablan de la misma subespecie nominal para toda la Península Ibérica y la subespecie rasquinetii, de mayor tamaño, para algunas islas asturianas.

 
 

Comparación entre dos machos de lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica)(izquierda) y lagartija roquera (Pordarcis muralis) (derecha) , quizá las especies de reptiles presentes en los Montes de Valsaín más difíciles de diferenciar entre sí. Para diferenciarlas debemos tener en cuenta: 

Fila de arriba (flechas de izda a derecha).
1. Franjas longitunidales de los costados más ocuras y claramente definidas en lagartija roquera (podarcis muralis) que en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica) (muy patente en hembras de lagartija roquera (Podarcis muralis)).
2. La inserción de la cabeza es más alta en los ejemplares de lagartija roquera (podarcis muralis) que en los de lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica) donde esta resulta más plana con respecto al cuerpo, además la cabeza es más robusta y compacta en los ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis). 
3. Líneas oscuras de contornos no muy bien definidos en las escamas submaxilares muy patentes en los ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis), mientras que la lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica) puede presentar algunas rayas.

Fila de abajo (flechas de izda a derecha).
1. Gran pigmentación gular en lagartija roquera (Podarcis muralis) apenas se presenta en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica). 
2. Mandibula con manchas herrumbrosas o negruzcas de contornos difuminados que a veces se entrecruzan en lagartija roquera (Podarcis muralis), apenas aparecen algunas manchas oscuras en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conodica como ibérica (Podarcis hispanica).

 
 

Comparación entre dos machos de lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica) (izquierda) y lagartija roquera (Pordarcis muralis) (derecha) , quizá las especies de reptiles presentes en los Montes de Valsaín más difíciles de diferenciar entre sí. Para diferenciarlas debemos tener en cuenta:

Fila de arriba (flechas de izda a derecha).

1. Franjas longitunidales de los costados más ocuras y claramente definidas en lagartija roquera (Podarcis muralis) que en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica) (muy patente en hembras de lagartija roquera (Podarcis muralis)).

2. La inserción de la cabeza es más alta en los ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis) que en los de lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica) donde esta resulta más plana con respecto al cuerpo, además la cabeza es más robusta y compacta en los ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis).

3. Líneas oscuras de contornos no muy bien definidos en las escamas submaxilares muy patentes en los ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis), mientras que la lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica) puede presentar algunas rayas.

Fila de abajo (flechas de izda a derecha).

1. Gran pigmentación gular en lagartija roquera (Podarcis muralis) apenas se presenta en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica).

2. Mandibula con manchas herrumbrosas o negruzcas de contornos difuminados que a veces se entrecruzan en lagartija roquera (podarcis muralis), apenas aparecen algunas manchas oscuras en lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae) antes conocida como ibérica (Podarcis hispanica).

 

 
 

Comparación entre ejemplares de lagartija capetana (Iberolacerta cyerni) (arriba) y de la lagartija roquera (Podarcis muralis) (abajo). Existe la posibilidad de confundir las hembras de lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni) con ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis) puesto que las primeras presentan tonalidades marrones-herrumbrosas parecidas a las de las lagartijas roqueras y ademas en la Sierra de Guadarrama en diversos enclaves (como los roquedos de alta montaña), en ocasiones, comparten hábitat. No obstante se pueden diferenciar fácilmente en mano, o mediante el uso de binoculares basándose en las escamas del hocico.Las lagartijas carpetanas (Iberolacerta cyreni) (arriba) tienen en contacto (aunque sea tan sólo por un punto ya que esta logitud puede ser variable) la escama rostral (escama de la punta del hocico) con la escama internasal (escama que se situa por encima de las escamas que tienen los agujeros de la nariz o narinas, llamadas supranasales), mientras que en las lagartijas roqueras (Podarcis muralis), la escama rostral (la de la punta del hocico) no tiene contacto con la escama internasal puesto que las escamas supranasales (las dos que contienen los orificios de la nariz o narinas) se interponen entre ambas, (Ver flechas: roja apuntando a la rostral y negra, apuntando a la internasal).

 
 

Comparación entre ejemplares de lagartija capetana (Iberolacerta cyerni) (arriba) y de la lagartija roquera (Podarcis muralis) (abajo).

Existe la posibilidad de confundir las hembras de lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni) con ejemplares de lagartija roquera (Podarcis muralis) puesto que las primeras presentan tonalidades marrones-herrumbrosas parecidas a las de las lagartijas roqueras y ademas en la Sierra de Guadarrama en diversos enclaves (como los roquedos de alta montaña), en ocasiones, comparten hábitat. No obstante se pueden diferenciar fácilmente en mano, o mediante el uso de binoculares basándose en las escamas del hocico.

Las lagartijas carpetanas (Iberolacerta cyreni) (arriba) tienen en contacto (aunque sea tan sólo por un punto ya que esta logitud puede ser variable) la escama rostral (escama de la punta del hocico) con la escama internasal (escama que se situa por encima de las escamas que tienen los agujeros de la nariz o narinas, llamadas supranasales), mientras que en las lagartijas roqueras (Podarcis muralis), la escama rostral (la de la punta del hocico) no tiene contacto con la escama internasal puesto que las escamas supranasales (las dos que contienen los orificios de la nariz o narinas) se interponen entre ambas, (Ver flechas: roja apuntando a la rostral y negra, apuntando a la internasal).

 
 

La combinación de los costados oscuros y uniformes, el reticulado oscuro o herrumbroso de la garganta y la cabeza alta, son caracteres que la pueden hacer diferenciarse de la lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni), con la cual podríamos encontrar dificultades al compartir hábitats de montaña.

 
   
 

La lagartija roquera (Podarcis muralis) suele estar presente en ambientes con una elevada humedad ambiental, por eso, en los Montes de Valsaín, prefiere enclaves de alta montaña, donde las precipitaciones son mayores, movíendose siempre entre la vegetación donde el sol permanece tamizado, así como en enclaves umbrosos y húmedos como esta garganta en el arroyo del Telégrafo.

 
  La lagartija roquera (Podarcis muralis) suele estar presente en ambientes con una elevada humedad ambiental, por eso, en los Montes de Valsaín, prefiere enclaves de alta montaña, donde las precipitaciones son mayores, movíendose siempre entre la vegetación donde el sol permanece tamizado, así como en enclaves umbrosos y húmedos como esta garganta en el arroyo del Telégrafo.  
 

Biología y ecología:


Es una lagartija de amplísima distribución, cuyas poblaciones se pueden encontrar desde el este de Turquía a la Península Ibérica, llegando hasta Holanda por el norte y habiendo sido introducida incluso en algunas zonas de EEUU.
Dentro de la península su distribución es irregular, estando ampliamente extendida en la zona eurosiberiana, distribuida por la cornisa cantábrica, pirineos, prepirineos, penetrando en el interior por el sistema central oriental (Sierras de Ayllón y Guadarrama) y el sistema ibérico. También ha sido citada en islotes costeros de Asturias, Cantabria y Vizcaya.

 
 

Macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) cogiendo temperatura pegándo su cuerpo a una roca que está recibiendo los rayos solares

 
  Macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) cogiendo temperatura pegando su cuerpo a una roca que está recibiendo los rayos solares  
 

 

En los Montes de Valsaín es una de las lagartijas más comunes, su rango altitudinal en estos montes va desde los 1200 metros de los Asientos hasta zonas de montaña de Cotos o Siete picos cercanas a los 2000 m.s.n.m.

 
   
 

Hembra adulta de lagartija roquera (Podarcis muralis)

 
  Hembra adulta de lagartija roquera (Podarcis muralis)  
 

Aunque ocupa una enorme cantidad de hábitats en todo su área de distribución, en el Sistema Central suele preferir los taludes arenosos con pequeñas rocas en los claros de pinar, cunetas y las zonas entre piornos y enebros.
Empieza a estar activa desde principios de primavera (finales de Marzo-Abril) hasta finales de Septiembre, siendo los machos los que empiezan antes el periodo de actividad, teniendo en un principio una actividad bimodal (por la mañana y menos intensamente por la tarde). Después de comer, incrementan el tiempo de soleamiento se cree que para mejorar su eficiencia digestiva.
Realizan marcajes territoriales con sus excrementos. El dominio vital de los machos se calcula entre los 10 y más de 60 m2, siendo el de las hembras mucho más reducido, entre 5 y algo más de 20 m2. El tamaño del territorio y el número de hembras que solapa está correlacionado con el tamaño del macho. 

 
   
 

Detalle de macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) con coloración de celo.

 
  Detalle de macho adulto de lagartija roquera (Podarcis muralis) con coloración de celo.  
 

La época reproductora, en la zona estudiada, tiene lugar entre finales de Abril y Junio. La cópula dura una media de 55 segundos. En el Sistema Central realiza una puesta que varía entre los 2 y los 9 huevos (casi 6 de media). Existe correlación positiva entre el tamaño de la hembra y de la puesta.  Los huevos miden entre 10 y 13 mm de longitud y entre 6 y 8 mm de anchura. Suele ser frecuente encontrarse puestas de varias hembras en los sitios más favorables, para ello la hembra excava una galería de 10 a 20 cm de profundidad. La incubación dura entre 9 y 11 semanas. Parece ser que la temperatura de incubación tiene resultados en las crías, siendo más grandes, más rápidos y con un crecimiento más rápido, los ejemplares incubados a una menor temperatura.

 
 

Ejemplar juvenil de lagartija roquera (Podarcis muralis) ascendiendo por la pared de una de las construcciones presentes en los Jardines del Real Sitio de San Ildefonso donde es abundante y no resulta difícil ver la especie

 
  Ejemplar juvenil de lagartija roquera (Podarcis muralis) ascendiendo por la pared de una de las construcciones presentes en los Jardines del Real Sitio de San Ildefonso donde es abundante y no resulta difícil ver la especie  
 
La madurez sexual se presenta a partir del primer año de vida pudiendo vivir hasta 8 años, aunque, lo normal, es que no sobrepasen los 5 ó 6 años de vida. La supervivencia de los recién nacidos se estima en un 16% para las hembras y un 37 % en machos.

 
   
 

Detalle de hembra adulta de lagartija roquera (Podarcis muralis)

 
  Detalle de hembra adulta de lagartija roquera (Podarcis muralis)  
 

Se alimenta fundamentalmente de pequeños insectos: avispas, chinches, tijeretas, moscas, mosquitos y arácnidos, a los que persigue activamente y otras veces esperan al acecho. Ocasionalmente comen también la cola de otros individuos de su misma especie.

Entre sus depredadores en el área de estudio se encuentran las culebras lisas meridional y austriaca, la víbora hocicuda, el cernícalo común, el ratonero, el águila culebrera, la lechuza común, el cárabo y el mochuelo.

No se considera una especie amenazada ni en la Península Ibérica ni en los Montes de Valsaín, donde quizá la mayor amenaza sea la pérdida de hábitat, por agrandamiento de pistas en labores de extracción de madera y el atropello en las carreteras y pistas de montaña.

 
   
 

Detalle de macho joven de lagartija roquera (Podarcis muralis)

 
  Detalle de macho joven de lagartija roquera (Podarcis muralis)  
   
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